Efectivos de la Intendencia Municipal, asistidos de algunos oficiales del Comando Departamental de Policía, acudieron ayer a algunos de los mercados que no están en el centro de la ciudad para hacer levantar los puestos de venta callejera. La acción podría considerarse rutinaria, y hasta positiva, pero los guardias municipales revelaron que los operativos son el resultado de una instrucción que los dirigentes de la “feria popular” le hicieron al alcalde interino, Waldo Porcel.
Este diario presenció el operativo realizado en el Mercado Campesino donde se instala una pequeña feria cada fin de semana.
Como no se había hecho en años, la Intendencia levantó los puestos de los comerciantes pese a la oposición de estos e, incluso, de los vecinos de la zona que llevan tiempo intentando que se arme una gran feria semanal en el lugar.
