La sobrepoblación canina que existe en la actualidad en la urbe potosina se va convirtiendo semana a semana en un riesgo inminente para que se reactive los casos de rabia, debido al incremento de denuncias sobre el ataque de perros a los transeúntes en distintas zonas de la Villa Imperial.
De acuerdo con el reporte epidemiológico publicado por el Servicio Departamental de Salud (Sedes) en la semana número 22 del año, que comprende del 27 de mayo al 4 de junio, 45 ciudadanos fueron víctimas de mordeduras de perros, lo que representa un incremento del 55 por ciento con relación a la pasada semana epidemiologia. El grupo etario más vulnerable fueron los niños de 5 a 9 años ya que ocho fueron atacados por los canes, seguido de las personas mayores de 60 años con ocho casos.
Según el análisis del reporte de la vigilancia epidemiológica en el grupo etario de 1 a 4 años se presentó siete casos; de 10 a 14 años, cuatro casos; de 15 a 19 años, cinco casos; de 20 a 39 años, siete casos; de 40 a 49 años, seis casos; 50 a 59 años, tres casos y de 60 y más años, ocho casos, haciendo un total de 45 casos.
De enero a la fecha el número de denuncias de mordeduras de perros acumulado es de 828 casos, lo que representa un promedio de seis casos diarios.
Las autoridades de salud, como de la jefatura de zoonosis del Gobierno Autónomo Municipal de Potosí, lamentan que los dueños de perros no asuman sus responsabilidades ya que, según la Ley 700 para la defensa de los animales contra actos de crueldad y maltrato, en su artículo quinto, establece que los dueños son los responsables de controlar su ciclo reproductivo de los canes. En estos últimos años la población canina se incrementó de manera considerable ya que una cachorra por año tiene entre seis a ocho crías.
