Un capitán de la Policía Boliviana, identificado con las iniciales V.H.G.A., de 35 años, protagonizó un supuesto hecho violento la madrugada de ayer domingo en un domicilio particular, donde presuntamente sembró el terror mientras se encontraba bajo los efectos del alcohol.
Según la denuncia, el oficial habría agredido físicamente a su pareja y a su suegra, a quienes luego encañonó con un arma de fuego en medio de una discusión familiar que escaló hasta derivar en el inicio de una querella criminal.
De acuerdo con el relato de una de las víctimas, la situación comenzó cuando el capitán presuntamente empezó a celar a su pareja. En ese momento, habría tomado su arma de reglamento y amenazado con matarla.
“A mi hija le ha querido matar este capitán. No es la primera vez que este señor nos amenaza de muerte si lo denunciamos o hacemos proceso”, denunció la madre de la víctima.
“Se ha atrevido a apuntarnos con el arma. Yo le he dicho: mátame a mí, pero no a mi hija”, relató la mujer entre sollozos, indicando que se interpuso entre el agresor y su hija para evitar una tragedia.
El uniformado incluso habría manipulado el cargador del arma, incrementando el pánico en el lugar. Según la denuncia, vociferaba amenazas mientras accionaba el arma.
“Decía, te voy a matar a vos, te voy a matar. Yo le he hecho señas a mi hija para que salga”, aseveró la madre de la víctima y añadió que el capitán la agredió con golpes de puño cuando intentó calmarle, aunque sin éxito.
“Parecía endemoniado”, agregó, relatando que el hombre comenzó a destruir objetos en su entorno, presa de la furia.
En medio del caos, la madre logró salir descalza a la calle para pedir ayuda, temiendo que la situación terminara en una tragedia aún mayor. Según su testimonio, el oficial también habría intentado agredir al bebé de la familia. Afortunadamente, la madre logró protegerlo, envolviéndole con frazadas y escondiéndolo.
