Los padres de familia de los diez menores que sufrieron diferentes niveles de quemaduras durante el incendio de un bus escolar en la comunidad Lagunillas dieron a conocer que debido a la gravedad de las lesiones que sufrieron durante la explosión de una garrafa e incendio del motorizado el proceso de recuperación de su salud es lento y doloroso.
El padre de una de las afectadas de 13 años es Martín Aranibar, quien arribó a la Villa Imperial para recibir una colaboración fruto de una campaña de solidaridad.
El entrevistado dijo que su hija ya quiere volver a ir al colegio, pero los médicos no lo recomiendan para que no se dificulte el proceso de recuperación.
La menor sufrió quemaduras en la espalda, las piernas, las manos y la parte posterior de la cabeza mientras que otros de sus compañeros incluso habrían sido más afectados por estar en la parte posterior del bus.
