El dolor que dejó el incendio del bus escolar en la comunidad de Lagunillas, municipio de Uncía, sigue latiendo fuerte en el corazón del norte potosino. Diez adolescentes, víctimas de las llamas, luchan por su recuperación mientras en Potosí crecen las muestras de solidaridad.
Una de las primeras instituciones en tender la mano fue el Comando Departamental de la Policía de Potosí, que, a través de su grupo Gacip, salió a las calles, mercados y ferias, apelando a la generosidad de la población.
“La comunidad de Lagunillas atraviesa un momento de profundo dolor tras el trágico incendio de un vehículo escolar. Un pequeño gesto puede marcar una gran diferencia. Gracias por tu apoyo”, publicó el Comando en sus redes sociales, conmoviendo a miles.
Fruto de esa campaña, los policías lograron recolectar 21.270 Bolivianos, además de vituallas, alimentos y productos de primera necesidad. Días después, todo lo recaudado fue entregado directamente a los familiares de los heridos. “Con el corazón puesto en la solidaridad, el Comando Departamental de Policía Potosí llevó a cabo la primera entrega de ayuda en el marco de la Campaña de Solidaridad por los 9 Niños Quemados en Lagunillas”, añadieron en su comunicado. La tragedia de Lagunillas no ha dejado indiferente a nadie. Cada aporte, cada palabra de aliento se ha convertido en una esperanza para las familias que hoy viven el drama.
