La Policía Departamental de Potosí informó que hasta anoche no había ni un solo punto de bloqueo en esta parte del país pese a los anuncios de dirigentes “evistas” que señalaban que retomarían el cierre de vías que fue declarado en cuarto intermedio el pasado miércoles.
El vocero del Comando Departamental de Policía, Limbert Choque, a su retorno del norte potosino, informó que no hay ni un solo punto de bloqueo en el Departamento de Potosí.
La Policía Departamental se encuentra en apronte y, según fuentes de esa institución, saldrá a desbloquear las vías en caso de que los comunarios del norte repongan la medida de presión que habían instalado el jueves 17 de octubre.
Los uniformados se encuentran preparados para encarar el desbloqueo utilizando los instrumentos y equipos que establece el reglamento para ese tipo de intervenciones.
Hasta la semana pasada el primer punto de bloqueo “evista” estaba instalado cerca de la comunidad de Cuiza en la carretera Potosí-Oruro en la provincia Tomás Frías.
El segundo punto estaba en proximidades a la población de Siquira, sobre la Diagonal Jaime Mendoza.
El tercer punto fue consolidado cerca de la comunidad de Tomaicurí, sobre la Diagonal Jaime Mendoza, en la provincia Chayanta.
El cuarto punto de bloqueo fue ubicado en el kilómetro 60 sobre la Diagonal Jaime Mendoza.
El miércoles 30 de octubre los campesinos del ala radical del Movimiento Al Socialismo (MAS) suspendieron la medida de presión estableciendo un cuarto intermedio sin fecha de retorno y hasta ayer no habían retomado la movilización.
Las movilizaciones “evistas” que estuvieron vigentes por 13 días afectaron la provisión de alimentos, carburantes y otros productos a las poblaciones del norte potosino.
También se afectó la circulación de diferentes productos con destino a otras poblaciones rurales y a la ciudad de Potosí pero lo más grave fue que se cortó la posibilidad de llevar minerales de Potosí hasta el puerto de Iquique.
Los productores podrían utilizar otro puerto pero su carga llegaría a un punto distinto en el que deben entregarlo a las comercializadoras o fundiciones lo cual les acarrea una serie de penalidades que se pagan con dinero.
