A raíz del perjuicio que va ocasionado la escasez de combustible al transporte masivo, dirigentes de este sector analizan el inicio de movilizaciones en el trascurso de los siguientes días.
A lo largo de estas últimas semanas se formó largas filas en los distintos surtidores a la espera de que se regularice la comercialización de carburantes.
Frente al perjuicio que va generando la escasez de carburantes, los transportistas libres convocaron a una asamblea de emergencia en la que se determinará las acciones a asumir como medida de protesta.
De acuerdo con los datos estadísticos que se maneja en la gerencia comercial de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), en la Villa Imperial la demanda normal en una jornada laboral es de 270.000 litros, de gasolina especial en la capital potosina, siendo el volumen asignado de 325.000 litros. En lo que concierne al diésel se da cuenta que la población de la ciudad de Potosí consume 290 mil litros que equivalen a lo que transportan nueve cisternas. Entre la gasolina y el diésel existe una comercialización de 550 mil litros día.
En el último tiempo se están formando largas filas para la compra de carburantes y, de acuerdo con los técnicos de YPFB, se debe a un desajuste en la entrega de diésel.
