Tras un diagnóstico respecto de la situación de las mujeres en los centros penitenciarios, la Defensoría del Pueblo ha recomendado la necesidad de aplicar un enfoque de género para que las privadas de libertad accedan a derechos básicos como la salud, que requiere una atención especializada. En el informe “Mujeres en cárceles de Bolivia”, se revela que en los centro penitenciarios de Santo Domingo de Cantumarca, Villazón, Uncía y Uyuni hay 109 privadas de libertad, de las que una está en etapa de gestación y hay 11 niños que acompañan a sus madres en los recintos. Asimismo, en el país, el 63 por ciento de las mujeres entrevistadas no tuvo acceso a un examen médico físico ni mental a su ingreso; además no existe atención especializada, por ejemplo, en ginecología, pediatría, psiquiatría o geriatría para las internas.
