Belén-Tres Cruces se ha convertido en un pueblo sin ley debido a la ausencia del Estado porque en ese poblado se cometieron los crímenes más horribles de la historia.
Desde hace años, el poblado es testigo mudo de las atrocidades que encaran al calor de la venganza y el desconocimiento a las leyes vigentes en el país.
Presuntos delincuentes, atracadores, violadores y hasta supuestos asesinos fueron sometidos a la hoguera como sinónimo de venganza por las muertes que produjeron.
El campo deportivo que hay en ese poblado es usado para este tipo de hechos que hasta la fecha quedaron impunes. Sus pobladores se sumergen en el código del silencio para evitar que los responsables sean juzgados por las muertes.
