E l sacerdote dominico Fray Canisius Friedrich O.P. (nacido el 20 de enero de 1933) descansará a los pies de la Virgen del Rosario, en el Templo de Santo Domingo que él, en vida, impulsó su restauración.
La vida y obra del sacerdote, querido por la población potosina, fue recordada por monseñor Ricardo Centellas, arzobispo de la Arquidiócesis de Sucre, quien llegó para la misa de cuerpo presente del “padre Canisio” como era conocido en Potosí.
“Estamos ante los restos mortales del padre Canisio, un amigo muy particular acá en la ciudad de Potosí, un sacerdote dominico que se ha encariñado bastante de esta ciudad, y particularmente de este convento. Creo que al recibirlo acá en la ciudad, se ha podido ver el cariño, el respeto y la cercanía que siempre han tenido con el padre Canisio”, comenzó el sacerdote que compartió varios años con él, mientras era obispo de Potosí.
Recordó su vida, que llegó siendo un sacerdote joven a Bolivia para quedarse hasta sus últimos días. “Imagínense, más de 60 años en Bolivia. Ahora ha fallecido con más de 90 años, y si no me equivoco en Potosí, 27 años”, afirmó.
De los 27 años, dijo, más o menos 18 estuvieron dedicados a la restauración del convento y templo de Santo Domingo. De hecho, anteriormente esa infraestructura estaba ocupada por los internos del entonces penal de Santo Domingo, y fueron las gestiones del sacerdote que posibilitaron que la orden de los dominicos retorne al convento y templo. Asimismo, fue el impulsor de la construcción del actual Centro de Readaptación Productiva Santo Domingo de Cantumarca.
Centellas remarcó que el padre Canisio trabajo mucho para conseguir los fondos para la restauración del convento y templo. “Pero Canisio, no es solamente un sacerdote que se ha dedicado a restaurar el convento. Esa es una de sus inquietudes. Lo fundamental para el padre Canisio es la evangelización. Él siempre me decía—he compartido más o menos 15 años con él— lo importante es la evangelización, tal vez no con las nuevas tendencias y reflexiones actuales de la Iglesia, ‘pero a mi modo sí’, y él a su modo, predicaba la vida de Jesús”, resaltó.
Durante la homilía en la misa de cuerpo presente, Centellas recordó en primera persona cómo fue la vida del padre Canisio; mencionó por ejemplo que tenía un programa en Católica de Televisión donde hablaba de la vida de los santos; asimismo mostraba la vida de los santos en las misas que celebraba porque los santos son los que vivieron el sentimiento hacia Jesús.
“Un santo es el que realmente se esfuerza para vivir en una comunión con Dios”, afirmó Centellas. “Podemos decir que el ellos sí se puede ver que la prioridad radical es Dios”, afirmó.
Centellas recordó de aquella vez, un 19 de agosto para celebrar la muerte de Fray Vicente Bernedo, en la que le pidió que Centellas ya no vaya de manera sencilla, sino “como obispo”, es decir, con toda la solemnidad de la vestimenta.
“Era así Canisio, exigente. Y tantas cosas podrían contar de él”, rescató Centellas.
