Las aguas vuelven a agitarse en el Concejo Municipal de Potosí. El alcalde, Jhonny Llally, viajó a La Paz sin la debida autorización del organismo fiscalizador y ahora está expuesto a un nuevo proceso penal, esta vez por incumplimiento de deberes.
Llally estuvo ayer en La Paz, en la reunión de los alcaldes de los municipios capitalinos y El Alto que, por los temas tratados y las conclusiones, fue considerada de importancia, pero, aunque solicitó autorización al Concejo Municipal, este no la concedió, por considerar que el burgomaestre no adjuntó otras autorizaciones, las de los jueces que están sustanciando sus procesos penales.
El alcalde de Potosí afronta un total de 12 juicios penales y algunos de ellos, los de índole sexual, determinaron su detención preventiva en la cárcel de Cantumarca. Logró volver al cargo modificando paulatinamente sus medidas cautelares, hasta conseguir la detención domiciliaria con derecho al trabajo. Lo que no se sabe, debido a que las actas de las audiencias no están disponibles, es el alcance de esta última medida en por lo menos tres de los procesos.
La secretaria general de la Alcaldía, Pamela Parrado, dijo que la documentación de los juzgados llegó ayer, y fue derivada al Concejo Municipal, pero la sesión extraordinaria para tratar el tema fue el lunes 24 de junio y denegó la autorización. Debido a ello, Potosí estuvo sin alcalde ayer.
Los concejales que son opositores al alcalde ya anticiparon su decisión de demandar penalmente a Llally por la supuesta comisión del delito de incumplimiento de deberes, aunque el alcalde ya afronta una querella por ese mismo delito. Sin embargo, esa misma figura podría surgir, pero al revés; es decir, sería el ejecutivo de la Alcaldía el que demande a los concejales por incumplimiento de deberes ya que estos tenían la obligación de elegir a un alcalde suplente por el tiempo que dure la ausencia del titular que, en este caso, iba a ser solo de un día.
