El balance de daños es tremendo. La catastrófica época de lluvias ha dejado un saldo irreparable de 15 personas muertas, 5.000 cabezas de ganado aniquilado, miles de familias damnificadas y cientos de hectáreas de tierras afectadas en todo el Departamento de Potosí.
El último deceso reportado por la implacable naturaleza es de un hombre de 28 años de edad. Una descarga mortal acabó con la vida de Richard Colque en el cerro Chusquiya, ubicado en la localidad de Amayapampa. Su muerte fue reportada en una jornada especial: Día del Padre. La causa del deceso fue por “electrofulguración” por descarga eléctrica atmosférica, según el informe del médico.
El hombre caminaba por el lugar cuando una tormenta de granizo se desató desde el cielo asociado a fuertes descargas eléctricas. Aparentemente, él estaba manipulando su celular al momento del fenómeno climático. El cadáver del ciudadano fue encontrado semidesnudo y a un lado se encontró su dispositivo destrozado. Se presume que el rayo impactó al momento de manipular el celular.
Su cadáver fue levantado por el personal policial que está acantonado en esa región potosina y fue trasladado hasta el poblado de Amayapampa. Su familia llora su pérdida. Con el deceso de Colque la cifra de muertos sube a 15 durante el año hidrológico.
El secretario de desarrollo agropecuario de la Gobernación, Genaro Méndez, lamentó la pérdida de vidas humanas y animales, al margen de los efectos negativos que causan las lluvias y granizadas que continúan cayendo en el Departamento.
Choque y otras cuatro personas más perdieron la vida por la caída de rayo mientras que nueve fallecieron por los arrastres de las riadas, entre ellas dos menores de edad en Cotagaita.
Hay 5.000 cabezas de ganado muerto, entre camélidos, ovinos y equipos. Recientemente, en Uyuni se reportó que una decena de llamas perecieron por la caída de un rayo, mientras que en Villazón cinco cabezas de equinos fueron arrastrados por las turbulentas aguas.
