El alcalde titular de Potosí, Jhonny Llally, que dejó la cárcel de Cantumarca el viernes después de cinco meses de detención preventiva por la supuesta comisión de delitos sexuales, se prepara para su batalla jurídica legal para retornar a la silla edil del Gobierno Municipal de Potosí.
Su esposa, Judith Condori, afirmó que él “tiene todo el derecho” de retornar a la alcaldía como alcalde titular porque fue electo por el voto popular de la población potosina.
“Él tiene el derecho de volver al municipio y trabajar”, declaró al dejar un mensaje claro de que lucharán jurídicamente para ese objetivo; sin embargo, le recomendó a su esposo designar a gente responsable en los cargos de su libre competencia.
“Estos meses ha servido porque, siempre he dicho, nadie es perfecto, siempre nos podemos equivocar, —¡yo!— me refiero al tema de trabajo, no a otra situación. Él, si se ha equivocado, ha sido por culpa de las personas (en las) que ha confiado. Estos meses han servido para que él reflexione y se dé cuenta, y qué esté a su lado gente que quiera a nuestro Departamento”, declaró a El Potosí.
Llally salió el viernes del penal de Cantumarca en un vehículo blanco tipo taxi Probox. No hizo declaraciones, pero sí sus familiares que lo esperaban fuera de la cárcel.
Las cámaras no pudieron captar su fisonomía debido a que se echó en el asiento trasero del vehículo. El motorizado salió raudamente y se perdió por la carretera asfaltada que se dirige a la ciudad.
El burgomaestre potosino no cumple la detención domiciliaria en su casa sino en otra debido a que presuntamente el hecho ilícito habría sucedido en ese inmueble.
