El dolor se incrementa en una familia que en pasados días perdió a un niño de ocho años que falleció calcinado en medio de un pajonal que había encendido con sus hermanos la noche de San Juan en la comunidad Cuyturi del municipio de Tinguipaya.
En pasadas horas murió el segundo hermano que presentaba quemaduras en el 70 por ciento de la extensión de su cuerpo y recibía atención médica en ambientes de terapia intensiva pediátrica del Hospital Daniel Bracamonte.
El director del hospital Bracamonte, Eloy Tirado, informó que se tuvo que lamentar la muerte de uno de los dos menores que estaban internados recibiendo atención médica por quemaduras.
Se conoce que tras la muerte del menor de ocho años, dos hermanos de nueve y diez años que fueron rescatados por otro de los miembros de la familia de 14 años, fueron internados en el hospital potosino.
Los dos batallaban contra las quemaduras pero uno no pudo frente al deterioro de su organismo y falleció dejando mayor dolor para una familia que vive azorada porque una práctica frecuente en el área rural como es el encendido de pastizales mató a dos menores.
En el hospital se pudo conocer que el hermano de diez años está evolucionando favorablemente, ya consume alimentos líquidos y se espera que continúe de esa manera que para que pueda ser dado de alta.
También le realizaron curaciones al hermano de 14 años quien llegó al centro de salud con la manos quemadas porque fueron afectadas cuando arrastró a sus dos hermanos en medio del fuego que cada vez era más fuerte.
Los padres de los menores esperan de que el hijo que se queda internado pueda recuperar y tienen esperanza de que sanen sus heridas causadas por la muerte de sus dos hijos.
De acuerdo a las informaciones que surgieron tras el hecho fatal, el hermano menor quedó atrapado en medio del fuego en un pajonal porque nunca pensó que las llamas serían tan grandes y lo que comenzó como un juego terminó siendo un drama.
