La tragedia en Tinguipaya. Tres niños —todos hermanos— prendieron un pastizal la noche de San Juan, pero el fuego se descontroló por el fuerte viento que soplaba y los quemó.
Un menor de ocho años perdió la vida mientras que sus hermanos de nueve y diez están vivos y tienen quemaduras de primer y segundo grado. El mayor de los hermanos, de 14 años, logró salvar a sus dos hermanos pero no al más pequeño, ya que el fuego ya le había tumbado al suelo y ardía.
Los sobrevivientes ardían como antorchas humanas y el mayor logró despojarles de las ropas. En ese ínterin el mayor también se quemó las manos.
La dramática situación sucedió la noche del 23 de junio en la comunidad de Cuyturi del municipio de Tinguipaya, según informó la responsable de la Defensoría de ese municipio, Tatiana Menacho.
Los niños subieron al cerro y prendieron fuego a un pastizal como una costumbre que se suele hacer la noche de San Juan. “Dos menores se salvaron debido a que el hermano mayor fue por detrás para ver qué estaban haciendo. Él ya les encontró con la ropa prendida y ha procedido a quitarles la misma para apagar el fuego”, informó.
Los papás acudieron al centro de salud y notificaron lo ocurrido y posteriormente se procedió con el levantamiento del cuerpo del niño.
“Los sobrevivientes están mal, uno ha entrado a terapia intensiva y el otro tiene 30 por ciento de quemaduras en su cuerpo. Ese es el informe que nos han dado del hospital Daniel Bracamonte”, complementó.
