El Cerro Rico de Potosí enfrenta un proceso de deterioro a raíz de los casi 500 años de explotación minera y hoy los reportes muestran un mayor hundimiento y la pérdida definitiva de la punta.
La presidenta de la Comisión de Minería y Medio Ambiente del Concejo Municipal, Reyna Menacho, informó que durante una reciente inspección realizada al yacimiento minero y Patrimonio de la Humanidad se evidenció la existencia de nuevos hundimientos, lo cual daría cuenta del deterioro que enfrenta esa estructura rocosa.
Indicó que se trata de hundimientos pequeños pero dan cuenta del daño interno que está enfrentando el yacimiento que es explotado día a día por más de una treintena de cooperativas mineras que congregan en conjunto a más de 12 mil personas, entre socios cooperativistas y trabajadores.
SIN PUNTA
El Cerro Rico de Potosí ya no tiene punta y la pequeña estructura rocosa que en el pasado fue parte de la cumbre denominada “cresta de gallo” se habría venido abajo, tal como muestran imágenes aéreas grabadas desde un dron.
La asambleísta departamental Azucena Fuertes (Puka Sunqu) realizó también una inspección el 31 de mayo y pidió a Román Mamani realizar tomas del Cerro Rico con un dron; en los videos se puede observar la pérdida total de la punta.
Antes de que se conociera esta información, la Corporación Minera de Bolivia regional Potosí (Comibol) retomó las labores de relleno seco con la finalidad de estabilizar la estructura rocosa e impedir el colapso de la zona con grandes hundimientos.
Hace una semana, el gerente regional de la Comibol, Ramil Silvestre, señaló que garantizan el relleno seco y trabajan en la reubicación de secciones de cooperativas mineras que desarrollan su actividad laboral por encima de la cota 4.400.
Silvestre remarcó que de las 40 secciones que estaban trabajando en la parte alta del Cerro Rico de Potosí, diez ya fueron reubicadas y solo quedan 30.
Esperan que hasta este mes se pueda seguir avanzando con el cierre de bocaminas y llegar a un 50 por ciento de paralización de labores en esta gestión.
La asambleísta Fuertes señaló que en la zona incluso se aprecia que el material de relleno está cediendo al hundimiento.
Consultado, el experto en minería Alfredo Zaconeta ratificó que el hundimiento se constata en las imágenes y alertó sobre el daño paulatino ante “la falta de atención técnica y oportuna de la Comibol y también por los constantes trabajos a los cuales sigue siendo sometido el cerro”.
Remarcó que para conocer con precisión el nivel de hundimiento se requieren mediciones especializadas con geólogos en el lugar.
Hundimientos
Durante una reciente entrevista el gerente regional de la Comibol, Ramil Silvestre, confirmó que un estudio establece que existen 133 hundimientos en el Cerro Rico de Potosí.
Agregó que trabajan en rellenos y taludes en las zonas afectadas.
Se conoce que esos 14 hundimientos de magnitud tienen una superficie de 25x25 metros, 30x30 y hasta de 50x30 metros y una profundidad de 50 a 70 metros.
Entre los grandes hundimientos están el 3, 13, 5, 113, 41 y otros más.
El Cerro Rico de Potosí enfrenta un proceso de deterioro a raíz de los casi 500 años de explotación minera y hoy los reportes muestran un mayor hundimiento y la pérdida definitiva de la punta.
