El rector de la Universidad autónoma Tomás Frías, Pedro López, recordó que la crisis económica de la institución preocupó a la institución en 2022 y este año continúa siendo en desafío. “Nuestra universidad demostró técnicamente un déficit de 62.2 millones de Bolivianos para poder atender todas las necesidades académico-administrativas de nuestra casa superior de estudios. Sin embargo, el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas trató de restar a lo más mínimo tratando de imponer un déficit de 15.3 millones de Bolivianos como base de negociación, lo que era algo absolutamente inaceptable”, dijo.
Pero, dijo que en 2022, la base de negociación fue de 17.9 millones de Bolivianos como déficit y se clara que en este monto definido por el gobierno no se tomó en cuenta la planilla de diciembre que asciende a 14.3 millones, ni el 3% de incremento salarial que asciende a 5.7 millones. “Tampoco se otorgó ningún presupuesto para cubrir las diferentes becas universitarias”, añadió.
