Bolivia quiere entrar a disputar un espacio importante en el mercado internacional del litio pero ya no solo como vendedor de materia prima como ocurrió con los minerales, quiere completar el proceso de industrialización para obtener mayores beneficios de los recursos naturales existentes en los salares, Uyuni, Coipasa y Pastos Grandes.
El gerente ejecutivo de Yacimientos del Litio Bolivianos (YLB), Carlos Ramos, informó que el convenio firmado con el consorcio chino CATL BRUNP & CMOC permitirá consolidar la instalación de las plantas industriales de producción de carbonato de litio.
Inicialmente se consolidará la instalación de dos plantas, una en Uyuni y otra en Coipasa, cada una con una capacidad de producción de 25.000 toneladas de carbonato de litio por año con lo que sumados a las 15 mil que se producirán en la planta que está en construcción, se contará con una producción de 65 mil toneladas por año.
A 2024 se comenzará la producción masiva del carbonato de litio pero se continuará avanzando en el proceso de implementación de la tecnología EDL.
Se prevé consolidar tres plantas en Uyuni, dos en Coipasa y una en Pastos Grandes con lo que se podría contar con una producción de 150 mil toneladas de carbonato de litio por año.
INDUSTRIALIZACIÓN
“El mandato del presidente Luis Arce es industrializar el litio en nuestro país, es dar valor agregado en nuestro país lo que implica que todas las aplicaciones del litio puedan ser realizadas como producto terminado en nuestro país”, apuntó Carlos Ramos.
Remarcó que inmediatamente inicie la construcción de las plantas de carbonato de litio se tiene que lanzar los estudios para implementar una planta de cátodos de baterías.
Consolidando los dos pasos iniciales se pasaría a la producción de baterías de litio de manera firme, con los productos terminados y se quiere alcanzar esos objetivos en el menor tiempo posible, 2025 sería el plazo de producción de cátodos de litio y posiblemente baterías de litio.
POTOSÍ
