El fallecimiento del informador, conocido por su seriedad y educación, pone en evidencia la situación de la sociedad potosina frente a una pandemia cuyos números no han hecho otra cosa que aumentar diariamente. No existe información oficial sobre este caso porque, hasta ahora, no se le tomó ninguna muestra a la familia. Oficialmente, solo se puede decir que la causa de la muerte fue covid-19 con los resultados de un informe de laboratorio pero ya no se podrá tomar muestras del cadáver porque este fue sepultado al mediodía. La familia ha pedido que se haga exámenes a las personas que tuvieron contacto directo con el difunto, pero estas no serán posibles cuando menos hasta el lunes.
Mientras eso ocurre, la familia está angustiada porque la madre no solo tuvo contacto directo con su esposo, sino que le dio respiración boca a boca. Y la señora tiene diabetes.
Manuel Alejandro Orcko Barrios es el abogado de los deudos y quien les está colaborando con los trámites para el sepelio, que exige protocolos de seguridad para fallecidos con coronavirus. Con autorización de la familia, es él quien cuenta que Flores se sintió mal hace varios días así que el 15 de julio acudió hasta el multifuncional del Servicio Departamental de Salud (Sedes), que se encuentra en plaza Arce, para recibir atención médica, pero allí solo le diagnosticaron un resfrío fuerte y le recetaron en consecuencia. Pidió que le hagan una prueba de covid-19 pero le dijeron que no tenía reactivos y le remitieron a una clínica privada.
El sábado, el periodista decayó notoriamente en su salud así que sus familiares le llevaron al centro privado Esculapio donde debieron esperar cuatro horas hasta que aparezca algún responsable. Ya cuando llegó el personal de salud, le pusieron respiración artificial pero, cuando le quitaron el oxígeno para tomarle la prueba de coronavirus, se desvaneció. La esposa, que se encontraba presente en todo momento, se desesperó e intentó reanimarle dándole respiración boca a boca. Todo fue inútil. Vladimir Flores fue sepultado al mediodía de este domingo.
El abogado dice que la familia maneja la tesis de negligencia médica y está considerando la posibilidad de denunciar lo sucedido con su padre. Cree que, si se le tomaba la prueba de covid-19 a tiempo, pudo iniciarse un tratamiento que habría permitido salvarle la vida. Ahora está preocupada por posibles contagios de quienes fueron sus contactos directos, dos de sus cuatro hijos y, especialmente, la esposa por el contacto que tuvo con él cuando se desvaneció. Preocupa la salud de la señora porque tiene enfermedad de base.
Vladimir Flores Ríos era un periodista conocido por los tonos graves de su voz, con la que se desempeñó especialmente en la locución. En la década del '70 comenzó a trabajar como reportero de radio Kollasuyo, cuando en Potosí solo existía tres emisoras. En los últimos años consiguió hacerse de un canal de televisión en el que el único trabajador era él. Recogía personalmente sus notas, las editaba y las presentaba poniéndose él frente a las cámaras. Su única ayuda era la operación de la consola, desde controles, que estaba a cargo de uno de sus hijos. Aunque era dueño del canal, esta es una empresa unipersonal que dependía de la publicidad que podía conseguir, una situación que es muy común en la prensa potosina.
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