Un presunto despido masivo de las obras de la planta de cemento fue denunciado ayer de manera conjunta entre los trabajadores y dirigentes del Comité Cívico Potosinista (Comcipo) y anuncian posibles acciones de protesta.
Juan Carlos Cuevas, representante de los trabajadores despedidos, declaró que una buena cantidad de personas pasan a formar el ejército de desocupados a raíz de los despidos.
"Los despidos han sido masivos cien por ciento potosinos", denunció.
Recordó que desde el inicio del montaje de la planta, las empresas discriminaron al trabajador potosino porque prefirieron a extranjeros antes que los conciudadanos nacionales.
Dijo que, por ejemplo, en la categorización de cargos nunca se ascendió a los trabajadores y profesionales potosinos.
"Han habido ingenieros que han entrado como ayudantes mecánicos, de ahí para adelante, nunca más subieron. Ese tipo de discriminación hemos sufrido", aseveró a los medios.
También denunció que, de los más de 50 trabajadores que se presentaron al llamado de la Empresa de Cementos de Bolivia (Ecebol) para optar cargos más jerárquicos, solo tres aprobaron. "En el último examen que hubo en la avenida Pedro Domingo Murillo, ningún potosino ha aprobado. A mi me parece que esto ha sido más político", denunció Cuevas.
Por su parte, el presidente de Comcipo, Juan Carlos Manuel, hizo público un manifiesto en el que se cuestiona enérgicamente el despido de los trabajadores potosinos.
El documento está dirigido al Gobierno de la presidenta transitoria, Jeanine Áñez. Denuncian que el único delito que cometieron los trabajadores es el de "ser potosinos" para ser echados de sus fuentes de trabajo.
