La gente que perdió sus casas por una riada, que se produjo el jueves 6 del presente, enfrenta múltiples necesidades puesto que está viviendo en carpas en medio de la lluvia, el frío y la falta de servicios básicos.
El gobernador Omar Veliz informó que en una primera fase se había llevado a los damnificados a las escuelas de la zona pero, cuando comenzaron las labores educativas, se tuvo que recurrir a las carpas para ubicar a las 20 familias.
Reconoció que esas más de cien personas, que están en las carpas, están enfrentando una serie de dificultades y limitaciones puesto que las lluvias continúan cayendo en la zona aunque no en el volumen de la que afectó a los habitantes hace una semana.
“Los hermanos están en carpas con muchas dificultades puesto que el frío les afecta, el piso se encuentra mojado por las lluvias que siguen cayendo y es necesario buscar una solución más estructural a sus problemas”, señaló el gobernador.
Omar Veliz recordó que el Gobierno central anunció que dará solución al problema de las 20 familias que perdieron sus casas pero considera que no se puede esperar que se encuentren terrenos y se construyan las viviendas, pide buscar una solución provisional en el menor tiempo.
El alcalde Macario Navarro estaría buscando la forma de que las familias damnificadas puedan ser ubicadas en las casas de familias que migraron de Cotagaita y actualmente están sin uso.
