En la madrugada del martes 14 de enero se produjo la muerte de cuatro personas adultas y un menor de cinco años al interior de un bus que realizaba el viaje entre Uncía y la comunidad de Choco Grande.
El reporte policial da cuenta que un total diez personas viajaron en el trufi de propiedad de Raúl Quispe Chino (35) a la ciudad de Uncía con la finalidad de participar en una reunión convocada por las autoridades originarias más la FAOI.
Tras la reunión y un encuentro con sus autoridades en una casa de la zona 5 de Uncía, diez personas, nueve adultos más un niño de cinco años, retomaron el viaje rumbo a la comunidad de Choco Grande.
Viajaron por la ruta hacia Challapata (Oruro) y, cuando estaban en inmediaciones de la comunidad de Chapichapi, intentaron pasar un río que había crecido pero debido al nivel del agua el automóvil tuvo fallas mecánicas quedando varado en medio del afluente.
El chofer salió como pudo y vadeando el río fue en busca de apoyo para sacar el motorizado del agua pero, cuando retornó, vio que el nivel había aumentado mucho más.
Con la finalidad de que no sientan frío, habían encendido el automóvil, en especial por la calefacción, pero el crecimiento del agua tapó el escape y el monóxido de carbono ingresó al interior del trufi.
Las seis personas que permanecían dentro del automóvil no se percataron de la presencia del gas porque estaban dormidas y, cuando el chofer llegó, intentó que recuperen pero solo logró su objetivo en su hermano, Marco Antonio Quispe, que fue trasladado al hospital de Uncía.
Cuatro de los pasajeros habían salido del motorizado y estaban fuera del mismo cuando llegó el chofer, los cuales se salvaron porque evadieron la acción del gas venenoso.
Las víctimas del hecho casual son: Manuela Quispe, Justino Chino Flores Pablo Chino. Justin Chino Poma y Vitalia Condori.
