Pobladores del sudoeste potosino temen que el supuesto atentado, al que llaman terrorista, contra el puente del río Márquez quede impune porque la Fiscalía de Uyuni habría liberado a los dos presuntos sospechosos de ese hecho.
Al menos dos personas, a los cuales se les identificó como funcionarios públicos, habrían intentado volar el puente con cargas de dinamita entre el 9 y 10 de noviembre, cuando partió la caravana de cooperativistas mineros y otros civiles rumbo a la ciudad de La Paz para defender la democracia.
De acuerdo con el informe del corregidor de la población de Coroma, Ever Chambi, la intención de estas dos personas era impedir que la caravana llegue a la sede del poder político donde había una convulsión social para exigir la renuncia del ese entonces presidente Evo Morales.
La autoridad originaria, en declaraciones a TV Colonial, afirmó que, tras escuchar la explosión, los comunarios de Río Mulato interceptaron a dos ciudadanos cerca del puente y los llevaron como presuntos responsable del hecho a la Policía de Uyuni.
"Uno de los sospechosos había sido funcionario de la Asamblea de Potosí. Y luego se presentó otra personas que había sido su hermano y lo detuvimos", aseveró.
Chambi informó que, de acuerdo con la resolución que emitieron en la asamblea de Coroma, determinaron exigir al Ministerio Público esclarecer el atentado que sufrió el puente del Río Márquez.
Por su parte, el dirigente de los transportistas de Uyuni, Kur Martínez, en declaraciones a ese mismo canal, lamentó que el fiscal de Uyuni haya ordenado la libertad de los sospechosos del "acto terrorista" al puente del Río Márquez.
"El fiscal (de Uyuni) dice no es atentado terrorista. Solamente son dos hoyos. Entonces el fiscal que ha esperado: que el puente esté volado para decir que es atentado terrorista. No puede ser", dijo al sostener que él tiene las fotos de los daños causados al puente.
