Una bandera con los colores rojo y blanco cuelga de los laterales del puente denominado "caracol" donde, metros más arriba, está un pasacalle en el que se lee "Evo presidente". A esta hora ya no se puede pasar a ese lugar y el cuadro parece simbolizar la situación que se vive en Potosí a esta hora, cuando los bloqueos han comenzado a reinstalarse en el cuarto día de la huelga general indefinida declarada por el Comité Cívico Potosinista (Comcipo) exigiendo mayores beneficios por el litio.
En realidad es el segundo día de paralización de labores pero el cuarto de bloqueos porque, esta vez, la huelga se cumple de manera escalonada. El cierre de calles, que ha sido la constante hasta ahora, es posible por la acción de las mujeres que acuden temprano a los lugares que les fueron asignados, colocan piedras y, utilizando los banquitos que se llevan, simplemente se instalan hasta que llegue la hora de retirarse. En otros puntos, asignados a los varones, estos prefieren colocar una cuerda de extremo a extremo y colgar de esta una bandera.
Los bloqueos han interrumpido el tráfico vehicular en el centro citadino. Estudiantes deben caminar para llegar a sus establecimientos y verlos en la calle confirma los informes del director distrital de educación, Félix Jara, quien asegura que la mayoría de los establecimientos educativos están trabajando normalmente, así sea a puerta cerrada.
Ayer, luego del informe que el gobierno ofreció en Uyuni sobre la industrialización del litio, el presidente de Comcipo, Marco Antonio Pumari, dijo desde su piquete de huelga de hambre, en La Paz, que se llamaría a un consejo consultivo para analizar la propuesta de diálogo lanzada por el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana. Se espera el cumplimiento de ese anuncio.
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