El ataque y destrucción de bienes de las oficinas de campaña del Movimiento Al Socialismo (MAS), en Santa Cruz, es calificado por los afectados como un acto orquestado y financiado por la derecha más reaccionaria del país.
El presidente de la Asamblea Legislativa Departamental y militante del MAS, Policarpio Acarapi, dijo que los que hablan de una supuesta intolerancia gubernamental mostraron su verdadero rostro, que es el de la intolerancia, con posiciones políticas contrarias a su visión.
Acarapi dijo que esas personas que atacaron las oficinas del MAS están acostumbradas a recurrir a la violencia pues así lo hicieron en 2019 cuando intentaron frenar la aprobación de la Constitución Política del Estado, dejando el saldo de dos personas muertas. Los actos violentos también fueron una constante en otros momentos buscando socabar al Gobierno.
