En el Departamento de Potosí, un promedio de entre 400 a 500 mujeres ejercen mensualmente la actividad sexual comercial y de ellas, la mayoría proviene del oriente boliviano, Santa Cruz, Beni y Pando. Así lo establece el informe del encargado de área de Infecciones de Transmisión Sexual y Sida, Claudio Rengifo.
El médico explicó que, si bien existen más mujeres del oriente, también se tiene a personas de nuestro Departamento y la ciudad de Potosí ejerciendo las labores de trabajadora sexual.
"Este es un trabajo como cualquiera pero se requiere cumplir ciertos requisitos para ejercerlo: primero se tiene que ser mayor de edad, contar con una buena salud y tener la libreta de registro sanitario", destacó Rengifo.
También dio a conocer que las personas que ejercen la prostitución tienen que desarrollar su actividad en zonas establecidas que, en el caso de Potosí, son los locales de Las Rosas.
En caso de que se evidencie actividad sexual comercial sin contar con registro sanitario y en un área no autorizada serán las autoridades municipales las que deben efectuar la clausura de los mismos y existe la posibilidad de procesar a los tratantes y las mujeres por varios delitos, entre ellos atentado a la salud pública.
CHOLITAS
Llama la atención que, de un tiempo a esta parte, en los lenocinios existe una gran cantidad de cholitas, lo cual se debería a la demanda que existe por ese tipo de mujeres.
Claudio Rengifo comentó que, como entre los mineros existe una gran cantidad de trabajadores del área rural, ellos prefieren a las cholitas por lo que existen mujeres del área rural de Chochabamba, La Paz, Chuquisaca, Tarija y Potosí trabajando en los locales de citas.
Se conocen casos de jovencitas que llegan de otras capitales del país pero, al no ser cholitas, tienen menor demanda de parte de los clientes lo cual les llevó a ponerse pollera durante las jornadas de trabajo.
