El sacerdote católico, que fue privado de libertad en la cárcel de Cantumarca, al margen de ser procesado en la justicia ordinaria también fue sometido al proceso canónico.
Así lo confirmó ayer el obispo de la diócesis de Potosí y presidente de la Conferencia Episcopal de Bolivia, monseñor Ricardo Centella, en una conferencia de prensa.
Actualmente, el párroco fue suspendido mientras se defiende sobre el delito de abuso deshonesto contra, al menos, 11 estudiantes de primaria.
"Conforme ha sido manifestado el Papa Francisco y asumido por todos en la iglesia, este tipo de hechos deben ser juzgado con absoluta rigurosidad respetando derechos y sancionando a quién fuera responsable", expresó a los medios de comunicación.
Afirmó que el sacerdote ya fue suspendido el 13 de noviembre de 2018, mes que se conoció la denuncia del supuesto abuso deshonesto o toques impúdicos a estudiantes.
