Al principio se denunció una supuesta vulneración de derechos de las mujeres e incluso una probable discriminación por la no filiación de sus hijos en la comunidad de Visijsa.
Las mujeres iniciaron un bloqueo en esa comunidad solicitando la filiación respectiva por lo que la representante de la Defensora del Pueblo, Vilma Martínez, interpuso sus buenos oficios para que la medida se levante.
Se informó que el corregidor de la comunidad manifestó su predisposición de dar solución al problema en una reunión del consejo ayllus de Agua de Castilla. Las comunarias aceptaron siempre y cuando se cumpla la reunión caso contrario radicalizarán sus medidas de presión.
