1673
ES el año que fue construida la laguna de Chalviri y es la principal para almacenar agua para distribuir a la población.
Dirigentes del Comité Cívico Potosinista (Comcipo), en conferencia de prensa, denunciaron ayer que "agua copajira" de una bocamina entra a la laguna de Chalviri y supuestamente esa agua está contaminada.
El presidente de la institución cívica, Marco Pumari, apunta directamente a las autoridades de la Administración Autónoma Para Obras Sanitarias (Aapos) como "cómplices" de permitir que esa actividad minera que se efectúa a casi 100 metros del principal reservorio.
Chalviri, construida 1673-1575 y refaccionada el 10 de noviembre de 1936, es la principal laguna de donde Aapos distribuye, luego de su tratamiento, a la población potosina.
"Lo más penoso y peligroso es de que esas aguas ácidas que salen de este socavón están yendo a parar a la laguna de Chalviri, una de las principales lagunas que abastecen de agua a la ciudad de Potosí", denunció.
El dirigente mostró imágenes y fotografías en el que se observa que el agua turbia desemboca directamente a la represa.
Pumari anunció que presentará una querella al Ministerio Público contra las autoridades por el supuesto incumplimiento de deberes.
"Esta agua no es chicha, no es chicha. Esta agua está bajando a las lagunas", aseveró al mostrar un recipiente descartable con "agua turbia".
Además, el dirigente cívico anticipó que su denuncia será minimizada pero, a la vez, retó a las autoridades departamentales y municipales a "tomar" esa agua. "Les reto a que tomen esta agua delante del pueblo, tanto al alcalde, gerente de Aapos, como al gobernador, si quieren minimizar este hecho", afirmó Pumari visiblemente desafiante y exaltado.
"¡Ya basta! Están jugando con la vida de los niños, de los jóvenes y de la población. Les reto a aquellas personas que quieren minimizar esta denuncia a tomar esta agua", aseveró.
Al respecto, al gerente interino de Aapos, Cristian Viñola, anunció que presentará una contrademanda contra los dirigentes cívicos por alarmar sobre las denuncias que simplemente son "mentiras".
Una vez que se conoció la denuncia de los dirigentes cívicos se organizó una inspección ocular al lugar donde supuestamente hay actividad minera, de la cual participaron autoridades de medioambiente y el Ministerio Público.
