POTOSÍ. Varias lápidas de difuntos, que están enterrados en el Cementerio General, fueron asaltadas por bebedores consuetudinarios que robaron las bebidas alcohólicas que dejan los parientes de los muertos. Los vidrios aparecieron rotos, de acuerdo con la denuncia que recibió el administrador el camposanto, Lucio Contreras, quien dijo que es imposible controlar esa situación con solo dos policías.
