Una vivienda de la zona Villa San Marcos fue anegada con mazamorra de barro ayer, después de una precipitación pluvial de 20 minutos que cayó sobre la Villa Imperial.
No hubo personas heridas, pero sí pérdidas de productos alimenticios, colchones y vituallas que estaban en la pequeña habitación.
El lodo casi llegó al medio metro en la habitación donde pernoctaban dos niños y su mamá, cuando llegó sorpresivamente la mazamorra.
Los niños rompieron en llanto de susto y la madre de los pequeños también; sobre todo cuando vio que sus alimentos quedaron inservibles así como la cama en la que dormían.
"Estaba en mi cama, fuerte ha llovido, y el agua se ha entrado, y no sabía qué hacer. Ese rato se ha llenado de barro (mire) toditito, a todas mis cosas se ha llenado y, ahora, qué voy hacer", exclamó sollozando doña Carmen Rosa Manrique de Mendoza, dueña de casa.
Sus hijos fueron desalojados por el personal de riesgos de la Alcaldía que llegó al lugar para sacar todo el lodo que invadió la habitación.
Vecinos de la familia Mendoza acudieron a la casa para ayudar. En su mayoría eran mujeres y unos cuantos hombres, pero, además, niños con los pies descalzos que sacaban el barro fuera de la casa.
