Mientras los militantes del Movimiento Al Socialismo (MAS) festejaban la sentencia constitucional que da pie a la habilitación de Evo Morales como candidato presidencial, los opositores denunciaron que "se ha dado un golpe de muerte a la democracia boliviana".
El dirigente del partido de Gobierno, Óscar Barrios, restó importancia a las declaraciones de dirigentes cívicos en sentido que la sentencia constitucional era un atentado y una traición al pueblo potosino.
Barrios explicó que la sentencia en cuestión no define la elección de facto de Evo Morales; solamente da paso a su postulación y será el pueblo boliviano el que decidirá con su voto si quiere que siga manejando las riendas del Estado.
Los masistas adelantaron que de ahora en adelante se dedicarán a preparar la campaña de apoyo a Evo Morales y llegarán al pueblo para explicar la propuesta que se basa en la llamada Agenda 2025.
CRÍTICAS
El dirigente de Demócratas, Gonzalo Barrientos, lamentó la actitud de los miembros del Tribunal Constitucional Plurinacional que emitieron una sentencia que echa por tierra la decisión de la mayoría del pueblo boliviano de no permitir la respostulación de Evo Morales en el referendo del 21 de febrero de 2016.
Barrientos explicó que la decisión del TCP es un atentado de muerte a la democracia, al margen de pisotear la Constitución Política del Estado, que fue eleborada y aprobada por los propios militantes del Movimiento Al Socialismo.
