Los panificadores asociados decidieron mantener el precio del pan de batalla por el momento. Sin embargo, no garantizan la normal provisión de este producto.
El presidente de la Asociación de Panificadores de Potosí, Simón Palma, informó ayer que, si bien existe la necesidad de revisar la hoja de costos, por el momento mantienen el precio de tres unidades del pan de batalla por un Boliviano pero se dejó en libertad a quienes puedan producir y aquellos que consideren que no es conveniente suspender su trabajo.
Entre los argumentos que manejaron los asociados está el hecho de que no pueden competir con una panificadora de pan que es subvencionada por la Alcaldía.
Se referían a la actividad de la Panadería Velarde que produce el pan de batalla en tres unidades por un Boliviano desde hace algún tiempo.
Los panificadores advirtieron que muchos ya no están recibiendo la harina de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) debido a la mala calidad del producto.
Palma explicó que cuando se comenzó a recibir la harina Emapa les entregaba a 111,50 Bolivianos el quintal, pero en la actualidad ese mismo volumen lo comercializan en 145 Bolivianos, lo cual sube el costo operativo de la panadería.
Asimismo, la recategorización del agua y el incremento del precio de la electricidad serían otros factores que ameritan la modificación del precio del pan de batalla porque se corre el riesgo de que las panaderías vayan cerrando sus actividades.
RIESGO
Los panificadores habrían hecho conocer que quienes trabajan en familia y no cuentan con personal remunerado están sorteando dificultosamente la etapa de crisis que se manifiesta con menores ingresos para los productores por la elevación de los costos de operación.
