El presidente del Comité Cívico Potosinista (Comcipo), Jhonny Llally, advirtió que teme por su vida porque a días de la marcha del 21 de febrero fue notificado por la Fiscalía de Uncía para hacer declaraciones sobre la agresión que sufrió el 4 de septiembre de 2015.
“Quiero advertir, no sé qué va a pasar: pueden hacerme desaparecer”, afirmó. Luego denunció que posiblemente sicarios le esperen en Uncía para atentar contra su vida, como ya pretendieron hacerlo en la gestión pasada.
Llally dijo que es víctima de una persecución judicial porque la notificación del Ministerio Público llegó a horas para el desarrollo de la marcha del 21 de febrero. Precisamente, a un año y cinco meses de la agresión que sufrió el cívico.
“Si en caso no me presento (a la audiencia) ya es un desacato a la autoridad puedo ser procesado penalmente como dice la nota”, dijo. Anunció que el lunes se presentará en la Fiscalía de Uncía para someterse al análisis sicológico que promueve el Ministerio Público.
“En ese entonces, ¿quiénes fueron los que me agredieron?: fueron funcionarios de la Alcaldía Municipal de Uncía, afines al Gobierno”, señaló y recordó que en esa oportunidad promovía la campaña por el No a la reelección del presidente Evo Morales en el norte potosino.
