Un prostíbulo clandestino funcionaba casi en el centro de la ciudad con damas de compañía instruidas para evacuar al techo si alguna autoridad se presentaba. El intendente municipal, Víctor Hugo Claros, afirmó que el local funcionaba en un domicilio particular de la calle Fortunato Gumiel. Ahí, construyeron un pasaje camuflado con una escalera para que las meretrices se oculten en el techo.
