El precio de la papa bajó el pasado fin de semana, lo cual muestra la tendencia a una regularización de ese producto que estaba muy caro en pasados días porque la arroba llegó a comercializarse hasta en 80 Bolivianos.
El intentente municipal, Víctor Hugo Claros, informó que la papa imilla no llegó este fin de semana, pero la papa holandesa que se estaba vendiendo en 60 Bolivianos se comercialiazó en 45 Bolivianos; mientras que la papa huaycha se mantiene en 70 Bolivianos y la puca ñawi descendió de 55 a 50 Bolivianos.
El intendente también hizo conocer que los demás productos mantienen una relativa estabilidad y que no existe un proceso inflacionario alto tanto en los abarrotes como en otros alimentos que se comercializan en las ferias y mercados de la Villa Imperial.
Por su parte, las amas de casa exigen que los guardias municipales realicen el control de las básculas y romanas porque muchas comerciantes se dieron a la tarea de vender con menor peso productos como la carne, el queso y otros más.
Las mujeres que acuden con regularidad a las ferias y mercados explicaron que cuando piden que las comerciantes muestren el tipo de instrumento de medición que están utilizando se enojan y como represalia retiran el producto y no quieren venderlo, ante lo cual la población demanda que se incauten esos instrumentos de medición del peso.
