LA CONDENA
La condena de Paúl Moreira Jallaza se cumplirá el 29 de agosto de año dos mil cuarenta y seis.
El conscripto del Grupo Aéreo 65, Paúl Moreira Jallaza, de 19 años, fue sentenciado a 30 años de cárcel sin derecho a indulto por cometer feminicidio en la localidad de Uyuni.
Así lo confirmó a el Potosí el comandante departamental de la Policía, coronel Hermes Cepeda. Dijo que el sentenciado ya está recluido en el penal de Cantumarca con mandamiento de condena que fue emitido por el juez primero cautelar de Uyuni, Gustavo Taboada.
Ayer se celebró la aplicación de medidas cautelares, pero el conscripto, en la misma audiencia, solicitó la consideración de una salida alternativa de procedimiento abreviado.
El soldado estaba acusado de estrangular a su enamorada Karen Muraña, de 18 años. El crimen ocurrió el 30 de julio y el cuerpo fue enterrado a unos 20 metros del cementerio de trenes en la ciudad de Uyuni.
De acuerdo con la relación fáctica del hecho punible, el presunto autor manifestó en sus declaraciones que el 30 de julio libaba bebidas alcohólicas con su enamorada en un inmueble de la Calle 13, de Uyuni.
Sin embargo, a medida que se embriagaban hubo una discusión sentimental entre ambos. Aparentemente, la víctima le habría manifestado que estaba embarazada y eso provocó la reacción de Moreira.
Según el ahora condenado, Karen pretendió suicidarse con una chalina. La bufanda se habría colocado en el cuello y manifestaba que no quería hacerse cargo del embarazo.
Sin embargo, el conscripto en vez de persuadirla para que no cometa una tragedia, presuntamente, le ayudó a amarrar la chalina para que ella misma se asfixie.
El soldado, tras la muerte, dejó el cuerpo de su enamorada en su habitación, y luego, el 31 de julio, los restos de la mujer fueron trasladados en un saco de yute cerca del cementerio de trenes de Uyuni.
Aparentemente, según la investigación, ya había cavado una fosa para enterrar el cuerpo, por lo que directamente la inhumó. A 18 días del crimen, los padres de Karen recién presentaron la denuncia por la desaparición de su hija.
Fue el 18 de agosto cuando los funcionarios de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) que empezaron a investigar la desaparición de Karen.
De acuerdo con lo manifestado por el comandante departamental de la Policía, la venta del clarinete de la víctima fue una pieza fundamental para esclarecer el presente caso.
El conscripto trató de vender el instrumento musical, lo cual llamó la atención al comprador.
Fue el comprador quien dio parte a la Policía e inmediatamente los investigadores procedieron con el arresto del soldado.
