21
AÑOS tiene la persona que intentó sanar a su esposa con un rito de cambio de suerte sacrificando a un can de dos meses de nacido.
Un curandero, de 76 años y su sobrino, de 21, fueron detenidos por biocidio preventivamente en la cárcel de Cantumarca por degollar a un perro de dos meses de nacido en un ritual de cambio de suerte en el cementerio general.
La audiencia de aplicación de medidas cautelares se llevó a cabo en el juzgado quinto en lo penal que está presidido por la jueza Gladis Romero, quien determinó la privación de libertad.
La audiencia se inició con el planteamiento de un incidente por detención ilegal de Mariano M. (curandero) y Sergio R. (sobrino), recurso jurídico que dilató el desarrollo del acto público.
Sin embargo, cerca del mediodía de ayer, miércoles 10 de agosto, la jueza resolvió negar el incidente planteado porque fueron personas que estaban en el cementerio quienes, al principio, detuvieron a las dos personas.
Luego intervino el personal de la Intendencia Municipal que hacía turno y, finalmente, efectivos de Radio Patrullas 110, tras el llamado que hicieron.
Posteriormente, el Ministerio Público expuso la relación fáctica del hecho punible que ocurrió el lunes en el sector norte del cementerio general.
Los imputados por el delito de biocido hicieron un ritual ancestral para cambiar la suerte de una persona de sexo femenino que tiene una enfermedad que no fue curada por médicos académicos.
Por ello, Sergio R. acudió a su tío, curandero, para salvar a su esposa como último recurso frente a la desesperación en la que estaba sumido por el delicado estado de salud de su cónyuge.
De acuerdo con el cuaderno de investigación, aparentemente, unos niños que estaban cerca donde hicieron el ritual vieron cómo degollaron al animal, lo cual les causó un impacto y, por ello, fueron a denunciar a la administración del camposanto.
A raíz de esa denuncia intervinieron los efectivos de la Policía Urbana y luego la Policía Departamental.
No obstante, ayer el representante del Ministerio Público solicitó el procedimiento inmediato porque se trataba de un delito en flagrancia.
Y, en ese sentido, fundamentó la acusación, pero no se desarrolló lo solicitado por el Ministerio Público.
