Las personas con capacidades diferentes continuarán viviendo en la intemperie como una presión al Gobierno para consolidar un bono mensual de 500 Bolivianos.
"Nosotros no vamos a levantar ni por Semana Santa, vamos a estar hasta las ultimas consecuencias aquí (en la plaza de armas 10 de Noviembre)", aseveró doña Emily Gutiérrez al momento de preparar alimentos para más de diez personas que permanecen en vigilia en el centro citadino.
Para la mujer no sería justo levantar la medida de presión mientras que sus similares de Cochabamba siguen marchando para conseguir el bono para las personas con discapacidad.
Gutiérrez afirmó que ya son más de 30 días de estar permanentemente en vigilia soportando el frío, el viento, la lluvia y el calor en la carpa instalada en el frontis de la Gobernación. "Vamos a seguir en la medida", afirmó.
