“¡Paso, paso, otro parto!”. Así vociferaba una enfermera ayer, Viernes Santo, en la sala de obstetricia del Hospital Daniel Bracamonte, donde muchas mujeres hacían fila para desembarazarse.
Esa sala de especialidad, concretamente, colapsó ayer por la cantidad de parturientas que esperaban su turno para dar a luz: hacían fila. Unas lo hacían sentadas en las sillas de espera, otras en silla de ruedas, pero ninguna en una cama como suele ser la forma más adecuada, porque sencillamente estaban copadas las 20 camas existentes.
Nada fuera eso, en los pasillos, las mujeres que tenían una dilatación más avanzada se quejaban a gritos por las contracciones, mientras que el personal de salud hacía todo a su alcance para atender a las parturientas.
Incluso, quizá por el ajetreo, algunas mujeres ya no eran ingresadas en camilla a la sala de partos, sino en una silla de ruedas. En resumen, ayer hubo una “avalancha” de partos en el área de obstetricia. Ese calificativo no es exagerado.
De acuerdo con los datos proporcionados por el médico de guardia de la sala de especialidad, John Subia Castro, dijo que en esa área solo hay 20 camas, pero que estaban ocupadas todas.
“Prácticamente estamos colapsados, todas las camas están ocupadas, no tenemos una sola libre”, aseveró. Y explicó que ayer hubo más ingresos que altas. “Esta mañana (por ayer) damos seis altas y ahora hay como diez pacientes esperando y no tenemos espacio”, declaró visiblemente preocupado, mientras el ajetreo del personal en los pasillos era elocuente.
El médico fue honesto al declarar que ya no saben qué hacer por el incremento de partos existentes en el hospital.
"Baby boom"
"Aquí señor hay un baby boom", dijo una enfermera que estaba ajetreada con la atención a las mujeres que hacían fila para ingresar a la sala de partos.
