A LAS 12:00
Se lanzó la primera granada de gas lacrimógenos y la situación tensa dentro del penal duró aproximadamente una media hora.
El uso de gases lacrimógenos al interior de la cárcel de Cantumarca para repeler el motín carcelario no causó prisioneros heridos, pero sí asfixiados que no necesitaron un galeno para restablecerse.
El comandante departamental de la Policía, coronel Víctor Hinojosa, explicó que el uso de los agentes químicos se debió a que los internos reaccionaron violentamente.
“No existe personas heridas, hubo gasificación porque se han alterado y han empezado a romper vidrios”, declaró, luego de apaciguar los ánimos de los internos en una reunión que sostuvieron ayer por la tarde.
La autoridad policial dijo que los requerimientos de los internos del penal son a los jueces y son los administradores de justicia quienes tienen que resolver el problema.
Por su lado, el delegado de los internos, Enrique Escobar, en contacto telefónico con el Potosí, cuestionó a los administradores de justicia al sostener que privaron de libertad a un invidente y tres personas que supuestamente están mal de la cabeza.
