Un buen número de las personas de la tercera edad marchó en la Villa Imperial con el propósito de exigir un incremento a sus rentas y doble aguinaldo para todos.
El dirigente máximo de este sector, Wilgen Espinosa, afirmó que esta es una primera medida de presión que inician y anunció que la próxima semana se podría agudizar si no son escuchados por el actual régimen de Gobierno.
"El 2 de mayo de 2009, el Gobierno se comprometió a cancelar en la Renta Dignidad 637 bolivianos, que entonces era un salario mínimo; hoy es de 1.648. Entonces, pedimos que cumpla su palabra porque también merecemos respeto”, aseveró.
La marcha de protesta se realizó a nueve días del referendo del 21 de febrero y las amenazas se hacen patentes para seguir en la lucha. Espinoza afirma que esta vez el Gobierno tiene que escucharles sino seguirán en la lucha.
