Una huelga de brazos caídos de los trabajadores de la Empresa Municipal de Aseo (EMAP) inutilizó el recojo de desechos sólidos y las calles estuvieron inundadas de basura por algunas horas.
Los trabajadores de la empresa de aseo presionaron al alcalde municipal Williams Cervantes para que lance una licitación para ocupar el cargo de gerente general.
En esa virtud, el ejecutivo municipal, al conocer esa demanda de los asalariados, en declaraciones a los medios de comunicación, comprometió que se lanzará la licitación cuanto antes.
“No entendemos la base fundamental del paro, porque las calles están sucias, y necesitamos que EMAP entienda que es una empresa pública municipal y de lo que realizan el trabajo de limpieza se les paga”, afirmó Cervantes.
“Si hoy no recogen la basura, nosotros como municipio tampoco le pagamos a EMAP”, dijo el alcalde visiblemente molesto porque la basura ya empezaba a apestar en las calles de la Villa Imperial.
Los promontorios de desechos sólidos, por ejemplo, en el Prado Potosino eran elocuentes e incluso algunos canes callejeros empezaban a desparramar la basura por toda la avenida Pedro Domingo Murillo. Lo propio ocurrió en muchas zonas de la capital, donde las personas sacaron su basura porque era el día del recojo de los desechos.
Finalmente, el alcalde advirtió que si EMAP no es una empresa competitiva se tendrá que contratar a una privada.
