Un reducido grupo de comerciantes de la denominada "Feria Navideña" increpró y faltó el respeto al alcalde Williams Cervantes, cuando él, ayer, salía de la Alcaldía.
Antes que ocurra la agresión verbal, la reunión con los dirigentes de los vendedores de objetos navideños y el secretario de movimientos sociales, Sergio Leaño, fracasó y se rompió el diálogo.
Los vendeores solicitan este año más quedarse en los puestos de venta de los fines de año, pero el municipio plantea la reubicación.
Tras la ruptura del diálogo ocurrieron hechos casi violentos contra el ejecutivo municipal, que estaba solo. No había ni un efectivo de la Policía Urbana para impedir el forcejeo.
Tanto hombres como mujeres obstaculizaron la libre circulación del alcalde e incluso cerraron la puerta principal de la Alcaldía para ese propósito.
No obstante, Cervantes accedió a hablar con los dirigentes después de la presión que ejercieron los comerciantes. En la reunión, Cervantes les explicó que no se negocia la norma, que se la cumple. Y así lo hará cumplir, anunció.
Paralelamente a ese principio de autoridad demostrado, el ejecutivo municipal les ofreció dos áreas donde pueda funcionar la "Feria Navideña".
La primera se encuentra en la avenida Canadá. La segunda, en el Campo Marte.
Las dos propuestas fueron rechazadas. Sin embargo, el alcalde insistió e incluso ofreció seguridad, además de grupos navideños para que maticen sus ventas a la población.
