El servicio de las entidades bancarias en la capital potosina vuelve a la normalidad poco a poco porque hasta ayer había una enorme demanda por acceder a dinero o depositarlo.
Los clientes consultados sobre el servicio dieron a conocer que había mucha gente lo que dificultaba el trabajo de los cajeros que en algunos casos no tuvieron tiempo ni para su merienda.
Otros indicaron que tuvieron dificultades para sacar dinero de los cajeros pero ello se debería a la alta demanda de recursos económicos porque los mismos fueron cargados como se hace normalmente pero al medio día ya había algunos que estaban fuera de servicio por la falta de efectivo.
Algunas entidades bancarias tuvieron mayor asistencia de gente porque concentran los depósitos de ciertos sectores o quienes otorgaron mayores volúmenes de créditos por lo que los prestamistas intentaban cancelar sus cuotas para no ser sancionados con las penalidades establecidas en los diferentes contratos.
Se intentó tener la versión de los empleados de los bancos pero varios dijeron que no tienen autorización para dar a conocer las políticas institucionales de las empresas en las que trabajan.
Una cajera de banco que pidió reserva comentó que tanto el día lunes como ayer se tuvo casi tres veces más clientes de lo habitual lo cual atribuye a que durante casi un mes la gente no pudo realizar sus operaciones de forma normal y si bien se estuvo cargando los cajeros no fue con la frecuencia cotidiana y las puertas de las entidades estaban cerradas por lo tanto no pudieron pagar sus créditos lo cual está generando la queja de los prestamistas.
