Ya jugaron tres veces sin sacarse ventajas, por lo que no hay mucho misterio. Será un partido reñido entre dos equipos parejos y el principal interrogante es ver si a Tigres, que carga con las esperanzas de todo México, lo afecta el miedo escénico cuando enfrente hoy a las 21:00 (hora boliviana) a River Plate en el mítico estadio "Monumental" para decidir el ganador de la Copa Libertadores.
River va por su tercera copa y Tigres por la primera no solo para el club sino también para el fútbol de México.
Tras un empate sin goles en el duelo de ida en Monterrey, en caso de otra igualdad se disputará un alargue de media hora y si la paridad persiste el campeón se definirá por penales. Los goles como visitante no tienen un valor especial.
"Ellos ya se sienten campeones", por su historia y por ser locales, "pero nosotros vamos tranquilos", destacó el centrocampista de Tigres Egidio Arévalo Ríos. "Además, si están tan confiados, eso se les puede volver en contra, puede ser una presión; la moneda está en el aire y no nos vamos a entregar en ningún momento", agregó el integrante de la selección de Uruguay que obtuvo el cuarto puesto en el Mundial de Sudáfrica 2010.
River y Tigres vienen de tres empates seguidos entre sí ya que chocaron en uno de los grupos de la primera fase, igualando 1-1 en Buenos Aires y 2-2 en Monterrey. Mientras los Millonarios pasaron a octavos como el peor de los 16 equipos, los Felinos lo hicieron como el segundo mejor de todos.
River, de hecho, sobrevivió a la primera ronda gracias a Tigres, que ya clasificado y con suplentes derrotó como visitante a Juan Aurich de Perú 5-4 tras ir perdiendo dos veces en el último partido de ese grupo.
