Incontenible el paso del tiempo en el fútbol del nivel más sublime, ya se fue Lionel Messi de la selección argentina y le sigue ahora Cristiano Ronaldo con Portugal, de otra forma y bajo otras circunstancias, para confirmar el fin de una era grandiosa, que situó a ambos como referencias absolutas en cada torneo, más allá de sus selecciones, los favoritos y cualquier otro futbolista o circunstancia.
Alejados ya de los clubes de más dimensión mundial, en ligas distantes de las más grandes competiciones de España, Inglaterra, Italia, Alemania o Francia (Messi, en el Inter Miami de Estados Unidos y Cristiano, en el Al Nassr en Arabia Saudí) y fuera desde 2023 de la Liga de Campeones, la selección era la última muestra inequívoca de su vigencia. Mundiales, Eurocopas, Copas América… Empieza otra época, retirados de sus selecciones.
Messi tomó la decisión tras el Mundial 2026. A sus 39 años, era su momento. 208 partidos, 126 goles, el Mundial ganado en Qatar, la final en 2026, dos Copas América y el homenaje final de toda una nación, compañeros y amigos. El punto final con la Albiceleste, concluido con el tributo del pasado 7 de octubre. Aún sigue en el Inter Miami.
Cristiano Ronaldo apostó por ir más allá con su selección. Portugal abrió un nuevo episodio en su historia con la llegada de Jorge Jesus. El técnico contó con él desde el principio, pero desde una perspectiva divergente a toda la carrera anterior del atacante y diferente a la óptica de CR7, que abandonó abruptamente la concentración del equipo antes de medirse a Dinamarca en el último parón tras quedarse sin minutos en un partido.
Antes de la nueva convocatoria para las fechas de noviembre (él figuraba en la prelista), en plena competencia por la Liga de Naciones, anunció su adiós. Se va con 234 partidos y 146 goles.
