Brasil vivió una revancha de vértigo este martes en Brisbane, donde se impuso por 2-4 a Australia en el segundo examen de la “Verdeamarela” frente a los “Socceroos”, en un partido de alternativas constantes que dejó también el susto de la retirada al descanso de Raphinha por molestias en el muslo.
La victoria de este martes resultó mucho más convincente en ataque que el empate que dejó el amistoso entre ambas selecciones hace cuatro días en el estado de Townsville y que terminó en 1-1.
