Brasil pagó con la eliminación su falta de puntería. Después de desperdiciar un par de ocasiones, sucumbió este domingo ante la Noruega de Erling Haaland, que encontró en el gigante escandinavo a su héroe con un doblete en los últimos diez minutos para mandar a casa al equipo de Carlo Ancelotti en los octavos de final del Mundial.
El penal convertido por Neymar en el tiempo añadido solo sirvió para maquillar el marcador. La “Seleçao” consumó una nueva decepción y prolongó a 24 años su peor sequía sin conquistar un Mundial, desde el título logrado en Corea y Japón 2002.
EL PODERÍO DE HAALAND
Haaland volvió a ser el gran protagonista. El delantero del Manchester City firmó un doblete, alcanzó los siete goles en las Copas del Mundo y condujo por primera vez a Noruega a los cuartos de final.
El triunfo escandinavo también llevó la firma del arquero Ørjan Nyland, decisivo bajo los tres palos. La falta de puntería condenó a la Canarinha en el MetLife Stadium: Bruno Guimarães falló un penal en el primer tiempo y Endrick desperdició un mano a mano en el segundo.
En su primer gran torneo al frente de Brasil, Carlo Ancelotti ni siquiera igualó lo conseguido por Tite, que alcanzó los cuartos de final en Rusia 2018 y Catar 2022.
Brasil arrancó con excesiva calma y estuvo cerca de pagarlo caro. Noruega encontró espacios para salir rápido y, a los tres minutos, Sorloth asistió a Berg, que venció a Alisson, aunque el tanto fue anulado por fuera de juego.
El susto no alteró el plan de la Canarinha, que apostó por las transiciones rápidas para explotar la velocidad de Vinícius frente a una defensa física, pero menos veloz. La fórmula dio resultado cuando Ajer derribó a Matheus Cunha dentro del área tras un robo y una salida vertical.
