La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos se pronunció este domingo sobre la situación en Bolivia y condenó cualquier acción orientada a “desestabilizar” al gobierno de Rodrigo Paz. En paralelo, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, expresó la disposición de su administración –que concluye el próximo 7 de agosto– para contribuir a una salida pacífica de la crisis boliviana.
“En Bolivia, los disturbios y bloqueos han generado una crisis humanitaria, causando escasez de medicamentos, alimentos y combustible. Condenamos todas las acciones destinadas a desestabilizar al Gobierno elegido democráticamente de Rodrigo Paz y apoyamos sus esfuerzos por restablecer el orden en favor de la paz, la seguridad y la estabilidad del pueblo boliviano”, indica un mensaje publicado en la cuenta oficial del ente de EEUU.
OFERTA DE PETRO
Por su lado, Petro, afirmó este domingo que Bolivia vive una “insurrección popular” por las protestas y bloqueos que exigen la renuncia del mandatario de ese país, Rodrigo Paz, y ofreció la disposición de su Gobierno para contribuir a una salida pacífica de la crisis.
